Lo pensé mucho y por fin me decidí en hacerlo, hoy les voy a contar la
razón por la cual le tengo miedo a la oscuridad y al silencio, lo se…, suena
bastante extraño, pero le tengo un gran miedo al silencio y todo es debido a ella;
si no me hubiera topado con aquella situación dudo mucho que me encontrara en
esta situación.
Tenía unos 11 años cuando la vi por primera vez. Era una noche bastante
espesa y llena de nubes, me encontraba en mi cama sin poder dormir dado que era
el organizador de la fiesta de San Valentín, todos contaban conmigo y la fecha
se estaba acercando, por lo que estaba bastante nervioso; después de revolcarme
un rato en mi cama, decidí bajar a tomar un poco de agua. Ya en la cocina,
escuche en la parte superior un grito ahogado de mi madre, subí con rapidez;
sin embardo ya estando arriba no escuche nada más, el silencio era lo único
perceptible del lugar, camine hacia mi habitación un poco extrañado.
- - POR
FAVOR NO
- - Shhhh,
cálmate, no pienso hacerte daño
Esta vez estaba totalmente seguro que esa voz era real, cogí mi teléfono y
entre al cuarto de mi madre, en el lugar pude ver a una chica que media
aproximadamente 1,60 cm, llevaba un short negro, unos botines, el cabello
recogido en una cola de caballo alta y una sudadera corta de un rojo intenso;
detrás de ella se encontraba mi madre con un trapo en la boca, con varias
heridas en el rostro; en un inicio me quede estático en el lugar, sin saber que
hacer. Mi madre me vio angustiada y supe que tenia que esconderme, me metí en
el armario lo más rápido que pude y desde allí pude ver como la atacante se
giraba y miraba de una forma bastante cuidadosa todo el lugar; en la mirada de
esta se lograba observar una calma implacable y fría.
¡Pero como era esto posible!, acaso ella no sentía nada, ni siquiera gozaba
de la situación; ese no era el pensamiento mas apropiado en el momento, pero no
pude evitar pensarlo y de paso, este me produjo un escalofrió y empecé a sudar.
- - Al
parecer alguien mas esta aquí, sin embargo, no me molesta
Después de decir esto, la chica arrastro a mi madre y se tumbo sobre esta
inmovilizándola, le dijo algo al oído y saco un cuchillo que llevaba en un
cinturón…, no, era un listón rojo; con el cuchillo empezó a partir en dos su
ropa, después siguió abriendo su estómago de una forma lenta, sin prisa, como
saboreando el momento, y a pesar de no poder ver su boca a causa de un
tapabocas negro que la cubría, podía sospechar que se estaba dibujando una
sonrisa. Mientras tanto, mi madre luchaba he intentaba gritar, pero de ella no
salía nada, solo se podía escuchar el silencio; el maldito silencio en todo el
lugar y a pesar de que estaba presenciando la sangrienta muerte de mi madre
frente a mis ojos, lo único que me hacia estremecer y sentir miedo era el mero
silencio y la serenidad de esa asesina; sin embargo sería difícil el que
ustedes lo entendieran, dado que esa situación es bastante difícil de escribir,
al parecer no le importaba la persona, simplemente el ver las tripas de esta
por fuera mientras la persona sufría en silencio (agh…, no puedo creer que
tenga que repetir tanto esa palabra), ella duro todo el resto de noche en ese
lugar, sin embargo se le podía notar algo aburrida.
- - Definitivamente
no importa que blanco escoja, todos son aburridos.
Dijo para después levantarse y limpiarse las manos y el cuchillo en la ropa
de mi difunta madre, susurro:
- - Shhhh
just shut up
Después dirigió su mirada hacia el lugar en el me encontraba y salió del
lugar, lo sorprendente era que las tablas no crujían en lo más mínimo, era la
primera vez que sucedía eso; eso solo hiso que me adentrara mas en el armario,
deseaba escuchar algún ruido, algo; pero sabía que, si yo lo producía,
probablemente ella me encontraría.
Ahora soy consiente de la situación, y que si ella hubiera deseado matarme
lo hubiera hecho, porque conocía a la perfección el lugar en el que me
encontraba oculto; es cierto que parece algo lógico, sin embargo solo me di
cuenta de eso porque ella no me dejo olvidarla, después de eso no me dejo en
paz, todas las noches la veía en mi ventana, no gritaba porque su presencia me
abruma, no me permite hacerlo, y en el dia…, en el dia creo que me sigue; así
es, aún está detrás de mí y la verdadera razón por la cual yo les cuento esto
es porque llego mi momento, en el cual ella me sumirá en el silencio absoluto
para siempre.
Por favor si la ven o si sienten una mirada que provoca el hecho de que no
seas capaz de hablar, lárgate, cambia de ciudad, de vida, porque ten por seguro
que te seguirá, que si haces algo que no le agrade te matara…
Yha essta aqu